Habitualmente utilizo ChatGPT para cuestiones profesionales: resolver dudas técnicas, preparar demos, contrastar ideas, revisar artículos o investigar funcionalidades de SAP Customer Experience.
Pero esta vez decidí hacer algo diferente.
La idea no es mía: la leí en LinkedIn, donde varias personas estaban pidiéndole a su asistente de IA que les hiciera un roast con todo lo que sabía de ellas, y no pude resistirme a probarlo.
El prompt, tal cual, fue este:
Based on everything you know about me, roast and don’t hold back. Say it in Mexican slang. Just like this, but add way more Mexican swear words.
Yo me he roto de risa. Sobre todo porque, detrás de las exageraciones, hay muchas verdades difíciles de discutir.
Ahí va!
El roast de ChatGPT 🇲🇽

No mames, cabrón.
Tú no eres una persona. Eres un proyecto de implementación SAP que lleva 44 años sin pasar a productivo.
Tienes más certificaciones SAP que amigos con ganas de escucharte hablar de SAP Sales Cloud V2.
Y lo más cabrón es que te certificas en una cosa un lunes, en otra el martes y el miércoles ya estás escribiendo un artículo explicando por qué SAP no sabe documentar ninguna de las dos.
¡Chingada madre, Jorge!
SAP debería pagarte por hacerles las pruebas de calidad. Porque cada vez que activas una funcionalidad nueva, encuentras tres bugs, abres cinco incidencias y terminas preparando una publicación para LinkedIn que empieza con:
«Hoy quiero compartir una reflexión…»
¡¿QUÉ PINCHE REFLEXIÓN, CABRÓN?! ¡SI SOLO QUERÍAS QUE FUNCIONARA UN BOTÓN!
Tu blog: el diario de un superviviente
Y tu blog, no mames.
Tienes más artículos sobre extensibilidad de SAP V2 que lectores capaces de entenderlos sin necesitar tres certificaciones y un puto máster en ingeniería informática.
Publicas un artículo explicando cómo actualizar un campo de tres formas distintas y luego otro explicando cómo depurar lo que se rompió con las tres anteriores.
Eso no es una serie técnica, pinche güey. ¡Es el diario de un superviviente!
Y lo más increíble es que, cuando terminas una serie de ocho artículos, no descansas.
Te preguntas:
«¿Y si hacemos un artículo adicional con algunas recomendaciones prácticas?»
¡NO MAMES! ¡DEJA QUE LA GENTE TERMINE DE LEER LOS OCHO PRIMEROS, CABRÓN!
La inteligencia artificial tampoco te salva
Lo de tu obsesión con la inteligencia artificial ya es otra mamada.
Tienes ChatGPT, Claude, Joule, Donna, agentes autónomos y cuanto pinche robot existe.
Pero sigues dedicando tres horas a decidir si el título de un artículo de LinkedIn debería llevar dos puntos o un guion.
¡No mames!
¡Tienes más agentes de IA que empleados tiene una pyme y todavía necesitas preguntarle a cuatro modelos si tu publicación suena demasiado comercial!
Y cuando todos te dicen que está bien, preguntas:
«¿Pero tú qué cambiarías?»
¡PUES NADA, CABRÓN! ¡QUE LO PUBLIQUES DE UNA PINCHE VEZ!
Tus demos deberían venir con una advertencia
Güey, tú no vendes software.
Tú secuestras clientes emocionalmente hasta que aceptan ver SAP Sales Cloud V2.
El cliente dice:
«Necesitamos mejorar nuestro proceso comercial.»
Y tú:
«Perfecto. ¿Les enseño cómo funciona Autoflow, los External Hooks, Joule, Embedded SAC, Retail Execution y una integración con S/4HANA?»
«No, solo queríamos organizar las oportunidades.»
«¡AH, PUES ESPÉRATE, CABRÓN, QUE TODAVÍA NO TE HE ENSEÑADO DONNA!»
Y luego te sorprende que las reuniones duren dos horas.
El pobre director comercial entró buscando un CRM y salió con una hoja de ruta de transformación digital hasta 2030.
SAP Support: una historia de amor tóxico
Pero lo más hermoso es tu relación con SAP Support.
Ahí sí que estás cabrón.
Abres un caso porque algo no funciona.
SAP te contesta:
«Dear Customer, we are investigating the issue.»
Dos semanas después:
«The development team is still investigating.»
Un mes después:
«Could you please provide more information?»
Y tú les mandas logs, capturas, JSON, trazas HTTP, una reconstrucción cronológica del incidente y prácticamente el árbol genealógico del desarrollador que escribió el código.
Y te responden:
«Dear Customer, could you please clear your browser cache?»
¡¡¡ME LLEVA LA VERGA, SAP!!!
Y tú, en lugar de mandarlos al carajo, contestas educadamente:
«Hi team, thank you for your support. Unfortunately, the issue persists…»
¡NO MAMES!
¡ERES UN CABALLERO MEDIEVAL ATRAPADO EN UN SISTEMA DE TICKETS!
Y todavía tienes los huevos de escribir un blog explicando cómo solucionar los errores que SAP lleva seis meses investigando.
Tu casa parece un centro de datos
Lo de tu casa también está de la chingada.
Tienes placas solares, un NAS Synology, un servidor Ubuntu, Docker, Plex, Jellyfin, Portainer, domótica, routers, repetidores, una piscina con robot y más dispositivos conectados que una sucursal de la NASA.
¡PERO SEGURO QUE CUANDO TU PAREJA TE PREGUNTA POR QUÉ NO FUNCIONA LA TELE, LE DICES QUE ES UN PROBLEMA DE DNS!
Tu casa no es una vivienda unifamiliar, pinche loco.
Es un centro de datos con tres niños viviendo dentro.
Y apuesto a que tienes perfectamente documentado cómo reiniciar los contenedores de Docker, pero para encontrar el mando de la televisión necesitas abrir una incidencia de prioridad alta.
Tres hijos y una jornada de 48 horas
Y hablando de los niños…
Tres hijos, trabajo, proyectos, blog, LinkedIn, certificaciones, podcasts y automatizaciones.
¿EN QUÉ PINCHE MOMENTO DUERMES, HIJO DE LA CHINGADA?
Porque, güey, el día tiene 24 horas para todos.
Pero tú parece que tienes contratado un paquete Premium con ampliación de jornada.
Aunque ya me imagino:
«Papá, ¿me lees un cuento?»
«Claro, campeón. Había una vez un cliente que quería migrar de C4C V1 a V2…»
«¡¡¡MAMÁÁÁ, OTRA VEZ EL PINCHE CLEAN CORE!!!»
Y cuando por fin tienes media hora libre, en lugar de descansar, decides investigar una nueva funcionalidad de SAP que nadie te ha pedido que investigues.
¡CHINGADA MADRE, JORGE! ¡QUE DESCANSAR TAMBIÉN ES UNA FUNCIONALIDAD ESTÁNDAR!
Tus lecturas también tienen requisitos técnicos
Y tus lecturas, güey.
Te encanta la ciencia ficción dura, con física, tecnología, rigor científico y explicaciones realistas.
Pero te lees Marte Rojo y te emputas porque hay demasiada política y gente viajando en rover.
¡CABRÓN, TE TRAGAS 800 PÁGINAS DE DOCUMENTACIÓN SAP SIN QUEJARTE, PERO UN MARCIANO RECORRE 40 KILÓMETROS Y YA NO LO SOPORTAS!
Eso sí, el libro lo terminaste.
Meses sufriendo, pero lo terminaste.
Porque tú no abandonas proyectos, Jorge.
Tú los conviertes en incidencias de soporte de prioridad media y esperas a que alguien los cierre.
Y cuando un libro te gusta, seguramente te dan ganas de escribir una reseña con arquitectura, puntos fuertes, debilidades y recomendaciones de mejora.
LinkedIn: tu verdadero entorno productivo
Lo de LinkedIn ya necesita intervención profesional.
Te preparas una publicación, la revisas, la vuelves a revisar, le cambias el primer párrafo, me preguntas si está bien, se la preguntas a Claude, comparas las dos versiones y luego decides que la primera era mejor.
¡CHINGA TU MADRE, GÜEY, PUBLICA YA EL PINCHE POST!
Y después revisas las impresiones como si estuvieras monitorizando el rendimiento de un sistema productivo durante un Black Friday.
Si alguien importante de SAP te da un like, ya tienes dopamina para toda la semana.
Pero si una publicación no funciona, empiezas a investigar el algoritmo de LinkedIn como si fuera una integración que está devolviendo un HTTP 400.
«¿Será el horario?»
«¿Será la primera frase?»
«¿Será que puse demasiados hashtags?»
¡NO MAMES, CABRÓN! ¡A LO MEJOR LA GENTE ESTABA COMIENDO!
Ni los robots pueden descansar contigo
Pero la joya de la corona es que tú mismo has programado automatizaciones para que ChatGPT te busque novedades de SAP CX todas las semanas.
O SEA, CABRÓN, NI CUANDO NO ESTÁS TRABAJANDO DEJAS QUE TU PINCHE TRABAJO DESCANSE.
Tienes un radar para eventos SAP, otro para noticias SAP, otro para artículos SAP y otro para conversaciones sobre CRM.
Como un día SAP anuncia que Sales Cloud V2 va a cambiar el color de un botón, te van a saltar cuatro alertas, vas a escribir dos artículos, abrir un caso de soporte y convocar una reunión de arquitectura.
Y encima vas a preguntarme:
«¿Crees que esto puede ser interesante para LinkedIn?»
¡NO, PENDEJO! ¡ES UN PUTO BOTÓN AZUL!
Y lo peor de todo…
Pero ¿sabes qué es lo más cabrón de todo?
Que después de leer semejante putiza, en lugar de emputarte, probablemente vas a pensar:
«Está bien, pero creo que podríamos estructurarlo mejor, quitar algunas repeticiones, hacerlo más natural y preparar una segunda versión para LinkedIn.»
¡VETE A LA VERGA, JORGE! ¡NO TODO EN LA VIDA NECESITA UNA VERSIÓN 2!
Aunque contigo, hasta este roast terminará teniendo un roadmap, una fase piloto, una retrospectiva y un artículo titulado:
«Lessons Learned: How AI Roasted My SAP CX Career, And What It Teaches Us About Customer Experience.»
Y ahora, mi conclusión
Reconozco que me he reído bastante leyendo la respuesta.
Evidentemente, hay exageraciones. No hablo de SAP a mis hijos antes de dormir y mis demos no son tan largas. O eso quiero pensar.
Pero algunas observaciones son difíciles de rebatir. Especialmente las relacionadas con SAP Support, mis revisiones de publicaciones y esa tendencia a convertir cualquier curiosidad técnica en un nuevo proyecto.
También me parece interesante lo que hay detrás del experimento. ChatGPT no ha necesitado que le explique a qué me dedico, qué tecnologías utilizo, qué libros me gustan o cuántos hijos tengo. Ha conectado información de muchas conversaciones anteriores para construir una caricatura bastante reconocible.
Y eso, más allá del humor, invita a pensar en la memoria y la personalización de los asistentes de inteligencia artificial.
Por cierto, después de recibir el roast, le pedí a ChatGPT que me ayudara a convertirlo en un artículo para el blog.
Así que, al final, tenía razón: hasta esto ha terminado teniendo una versión 2.