SAP y el Agente IA que no paga entrada

Imagina que tienes un departamento de cuentas a pagar. Varias personas gestionando facturas de proveedor todos los días: entran documentos, se verifican contra pedido y contra entrada de mercancía, se detectan desviaciones, se escalan las que no cuadran, se contabilizan las que sí. Un proceso repetitivo, basado en reglas, con datos estructurados. El tipo de trabajo para el que los agentes de IA están hechos.

Ahora imagina que alguien en tu empresa conecta un agente de Claude o de ChatGPT directamente a las APIs de SAP desde fuera de la plataforma. El agente lee las facturas entrantes, consulta los pedidos en MM, verifica las entradas de mercancía, detecta desviaciones y contabiliza en FI lo que entra dentro de tolerancia. Sin intervención humana en el ochenta por ciento de los casos. Sin licencia. Sin pasar por BTP. Sin que SAP vea nada, mida nada ni cobre nada.

Ese escenario existe. Y SAP acaba de decir, por escrito, que está prohibido.

La SAP API Policy v.4.2026

En abril de 2026, SAP publicó una actualización de su política de uso de APIs. Sin comunicado. Sin keynote. Dos páginas en el sitio oficial que la mayoría del ecosistema no ha leído todavía.

La sección 2.2.2 establece que SAP prohíbe el uso de sus APIs para interacción o integración con sistemas de IA autónomos o generativos que planifiquen, seleccionen o ejecuten secuencias de llamadas API, salvo que se haga a través de arquitecturas expresamente endorsadas por SAP.

Traducido sin jerga legal: ningún agente externo puede orquestar tu sistema SAP libremente llamando directamente a sus APIs. Solo pueden hacerlo los agentes que operan dentro de los canales que SAP ha definido para ello.

Y aquí está el matiz que cambia todo.

SAP no prohíbe Claude, SAP prohíbe el acceso directo

Porque SAP tiene a Claude disponible en BTP AI Core. Y a GPT también. Y a Gemini. SAP no tiene ningún problema con el modelo de lenguaje que uses. No te dice con qué IA tienes que pensar.

Lo que SAP controla es por dónde tienes que pasar para tocar sus datos. Y ese canal es BTP.

Si tu agente corre sobre BTP, usa los conectores oficiales, opera dentro de la arquitectura que SAP ha definido, es perfectamente válido. Puedes usar Claude. Puedes usar GPT. Puedes usar el modelo que quieras. SAP no es el portero que te pregunta quién eres. Es el portero que te pregunta si tienes entrada.

Y la entrada se compra en BTP. Donde SAP cobra.

El modelo de negocio que esta política protege

SAP lleva décadas cobrando por usuarios. Cada persona que accede al sistema tiene una licencia. Ahora SAP está pivotando hacia un modelo de consumo por AI Units: ya no pagas solo por acceder, pagas por lo que el sistema hace.

Ese modelo solo funciona si todo lo que el sistema hace pasa por SAP.

El ejemplo de las facturas de proveedor lo ilustra con claridad. Un proceso que implica varios usuarios con licencias MM y FI queda automatizado por un agente que no tiene licencia y no genera ningún ingreso para SAP, si corre fuera de BTP. El mismo agente, con el mismo modelo por detrás, corriendo sobre BTP, consume AI Units y genera ingreso. La diferencia no es tecnológica. Es de canal.

Multiplicado por los miles de clientes SAP que tienen departamentos de cuentas a pagar, de controlling, de gestión de pedidos, de logística, en todo el mundo, el impacto potencial de dejar ese canal abierto es enorme. La API Policy v.4.2026 no es un documento de gobernanza técnica. Es la formalización jurídica de un modelo de negocio.

Lo que esto implica para clientes y partners

Para los clientes, la pregunta inmediata es qué pasa con las iniciativas que ya tienen en marcha. Muchas empresas llevan meses explorando la automatización de procesos conectando modelos de IA externos a sus sistemas SAP, a menudo porque las capacidades nativas de SAP no estaban todavía disponibles o no cubrían el caso de uso concreto. Con esta política, esas iniciativas quedan en zona de incumplimiento si no pasan por BTP.

Para los partners, la situación es parecida. Hay desarrollos construidos, conectores en producción, demos preparadas sobre la premisa de que las APIs de SAP eran un recurso accesible. La política cambia esa premisa sin un marco de transición definido.

Y la pregunta de fondo para todos es la misma: ¿a qué velocidad va a estar disponible en BTP todo lo que SAP está restringiendo fuera de BTP? Porque el gap entre lo que se prohíbe hoy y lo que SAP entrega mañana es donde va a haber más tensión.

Lo que SAP no dice pero está ahí

SAP tiene un argumento técnico legítimo que no formula con esta claridad: un agente externo que llama directamente a sus APIs escapa también a los controles de rendimiento, seguridad y estabilidad de la plataforma. Si algo falla, SAP no puede garantizar nada porque no controla nada. BTP no es solo la caja registradora. Es también la capa donde SAP puede asegurar que las cosas funcionan como deben.

Ese argumento es razonable. Pero no explica por sí solo por qué esta política aparece ahora, en este momento, cuando el modelo de AI Units empieza a tomar forma.

Lo que queda sin responder

SAP tiene derecho a establecer las condiciones de uso de su plataforma. Eso no está en discusión.

Lo que falta es el marco de transición. Qué pasa con los desarrollos existentes. Qué plazo tienen clientes y partners para adaptarse. Cómo se va a hacer cumplir en la práctica. Y cuándo va a estar disponible en BTP todo lo que esta política restringe fuera de él.

Publicar una política que cierra el perímetro sin responder esas preguntas es, como mínimo, una conversación pendiente.

Porque el agente que procesa facturas sin licencia no va a desaparecer. La pregunta es si SAP consigue que compre la entrada antes de que alguien decida que saltarse la cola es un riesgo manejable.

SAP CX AI Toolkit

Llevo un tiempo usando, demostrando, vendiendo e implantando un «juguete» de Inteligencia Artificial dentro del ecosistema CX de SAP. Y en algún momento del último año, sin que hubiera un momento concreto que lo marcara, dejó de ser un juguete.

SAP CX AI Toolkit embebido en SAP Sales & Service Cloud V2

¿Qué es SAP CX AI Toolkit?

SAP CX AI Toolkit es la capa que permite añadir Inteligencia Artificial Generativa dentro del ecosistema de Customer Experience de SAP. Pero lo importante no es que genere texto, eso hoy lo hace cualquiera. Lo importante es que lo hace usando datos reales de negocio: clientes, oportunidades, casos, productos e interacciones. Y eso cambia completamente el valor.

Si quieres profundizar en la configuración y el uso del producto, la guía oficial está disponible en la documentación de SAP.

¿Sobre qué herramientas se puede conectar?

El toolkit no vive aislado. Se conecta con varias piezas del ecosistema:

Cada integración permite que la IA trabaje directamente con nuestro ecosistema de datos.

Joule y SAP CX AI Toolkit: cómo encajan

Aquí es donde empieza la confusión habitual, y merece la pena pararse a explicarlo bien.

SAP CX AI Toolkit no nace con Joule. Es una capa previa que ya permitía incorporar capacidades de IA dentro de las soluciones de Customer Experience antes de que Joule existiera como concepto maduro. Lo que ha cambiado con la llegada de Joule —que en el caso de Sales Cloud V2 se está desplegando a lo largo del primer semestre de 2026— es la forma en que esas capacidades se consumen.

Durante un tiempo, el toolkit era algo que configurabas, activabas y exponías como funcionalidad específica. Ahora empieza a haber una capa encima: Joule como interfaz conversacional que, por debajo, apoya parte de su funcionamiento en capacidades como las del CX AI Toolkit. No son lo mismo, pero tampoco son independientes.

El modelo al que SAP converge es claro: Joule es la interfaz, y por debajo hay distintas capacidades de IA, entre ellas CX AI Toolkit. Entender esto importa porque marca la dirección arquitectónica de todo lo que está construyendo SAP.

¿Qué puede hacer SAP CX AI Toolkit?

Hay tres bloques de capacidades. No los listo como funcionalidades, los explico como lo que son: tres formas distintas de meter inteligencia en el proceso.

AI Tools: productividad en el día a día

El uso más visible. El toolkit permite generar y resumir contenido directamente dentro del flujo de trabajo: resúmenes de cuentas, oportunidades y casos; emails comerciales y de seguimiento; respuestas de servicio; artículos de conocimiento; contenido de marketing.

Esto reduce el tiempo operativo de forma significativa. Pero lo importante no es «que escriba», sino que escribe usando el contexto del cliente, el histórico real y los datos del CRM.

Además, podemos crear tantas AI Tools como necesitemos en base a los datos de nuestro sistema, ya sea SAP Sales & Service Cloud V2 o SAP Commerce Cloud.

Intelligent Q&A: preguntar al negocio

Aquí empieza lo que de verdad diferencia esta herramienta. No solo genera contenido, también permite hacer preguntas sobre documentación, datos conectados e información empresarial, y responder con contexto real según el origen de datos seleccionado.

Algunos ejemplos concretos de lo que esto habilita:

  • Repositorio de documentación (Azure, OneDrive): un departamento de Atención al Cliente puede tener fichas técnicas de producto indexadas y consultar sobre ellas en lenguaje natural, sin salir del entorno de trabajo.
  • Email: puedes conectar tu cuenta de correo para que el sistema pueda responder sobre lo que hay en tu bandeja.
  • Datos de Sales & Service Cloud V2: indexar casos y oportunidades para consultarlos con lenguaje natural.
  • Transcripciones de reuniones de Teams: preguntar directamente sobre lo que se habló en una reunión.

Esto lo acerca más a una capa de conocimiento empresarial que a un generador de texto.

AI Agents: hacia la automatización real

Este es el siguiente nivel. El toolkit permite definir agentes especializados que ejecutan tareas concretas dentro del proceso: clasificación de casos, generación de artículos de conocimiento, creación de propuestas, optimización de catálogos.

Aquí ya no hablamos de pedirle algo a la IA y esperar una respuesta. Hablamos de comportamientos definidos dentro del proceso que se ejecutan solos. Bien llevado, esto cambia completamente cómo se diseñan los sistemas. Es el punto donde esto deja de ser «IA que ayuda» y empieza a ser «IA que participa».

Acciones propias para SAP Commerce Cloud

SAP CX AI Toolkit no es exclusivo de SAP Sales & Service Cloud V2 —que es mi mundo—, sino que tiene funcionalidades propias para SAP Commerce Cloud, con un enfoque distinto: no tanto asistir al usuario, sino trabajar directamente sobre el catálogo y la experiencia de producto.

Generación y enriquecimiento de atributos de producto, creación de descripciones individuales o en masa, generación y mejora de imágenes, búsqueda visual a partir de imágenes. IA aplicada directamente al catálogo y al eCommerce, no solo al proceso comercial.

Por dónde va esto

SAP CX AI Toolkit no es magia, pero tampoco es una colección de funcionalidades de IA. Es una capa que está metiendo inteligencia dentro del proceso real de negocio, y eso cambia bastante las reglas del juego.

No es algo a futuro. Es imprescindible en cualquier demo a cliente, en cualquier proyecto de implantación, y ya está funcionando en proyectos reales. Lo sé porque lo estoy viendo. Y porque hace no tanto, todavía lo llamaba «el juguete».

SAP Connect Day Madrid 2026: crónica desde la pista de CX

El 16 de abril de 2026, IFEMA Madrid acogió los SAP Connect Days Madrid, un macro evento que reunió 7 eventos en 1 bajo el lema

Conéctalo todo. Impulsa lo imposible.

Finance, HR, Spend Management, Supply Chain, BTP, Business AI y Customer Experience, todo en el mismo pabellón, el mismo día.

Yo estuve en la zona de Customer Experience, donde Avvale era sponsor. Teníamos stand propio en la zona CX, desde donde estuvimos atendiendo a clientes y mostrando nuestras capacidades como equipo especializado en SAP CX. Y este año, además de todo eso, salí al escenario.

El track de CX: lo que se vio

La sesión arrancó con Carlos Martín, Innovation Principal de SAP CX, planteando la tesis de la jornada: SAP Customer Experience integrada en SAP Business Suite como motor de crecimiento. La IA solo actúa con contexto real si los sistemas están conectados de verdad. No es una afirmación nueva, pero el framing es cada vez más concreto.

A continuación, Etnia Barcelona compartió su experiencia. Georgina Salvado y Víctor López, de Etnia, junto a María Fernández-Blanco de SAP Customer Success, contaron el recorrido completo: la implantación de SAP Service Cloud V1 (C4C) que montamos nosotros en Avvale, y el proyecto actual de migración a SAP Service Cloud V2, también con Avvale. Ver a un cliente contar en un escenario de SAP lo que has construido con él, y lo que estás construyendo ahora, tiene un peso especial.

El bloque más denso fue el de demos en directo. Carlos Martín, Fernando Pagani y Carlos Pinto mostraron casos de uso de IA en SAP CX: Fernando Pagani, Head of Solution Advisory de Engagement Cloud, enseñó el generador de contenido e imágenes por IA directamente en SAP Engagement Cloud. Carlos Pinto fue más allá: integración de Joule con SAP Concur para que un comercial solicite viajes desde el CRM, generación automática de ofertas desde un email de Outlook, y una demo en directo de Donna, el asistente de IA de SAP, para consultar una cita pasada y preparar una futura. Todo en contexto, sin cambiar de entorno.

Nuestra ponencia: el caso Albia

Después del descanso me tocó salir. Con Celia Domínguez, Responsable de Negocio Digital de Albia, y Francisco Lozano, Project Manager del proyecto, presentamos el caso de éxito de la implantación de SAP Sales Cloud V2 en Albia Servicios Funerarios, empresa del Grupo Santa Lucía.

El reto era el habitual en organizaciones con fuerzas de ventas distribuidas: una herramienta que el equipo comercial quisiera usar de verdad, que funcionara sobre el terreno, integrada con Office 365 y con el ERP de SAP. Celia explicó los tres criterios que marcaron el proyecto desde el inicio: velocidad de implantación, adopción real y movilidad efectiva.

Francisco habló de lo que ocurrió después del go-live: adopción espontánea desde los primeros días, curva de aprendizaje mínima, y la app móvil como punto de inflexión. El CRM que funciona en el aparcamiento entre visita y visita es el CRM que tiene datos reales. Celia cerró con el impacto desde la dirección: visibilidad en tiempo real del equipo comercial, sin consolidaciones manuales, sin esperar a que alguien prepare un informe.

Yo gestioné la introducción, la parte técnica de la implementación y el cierre. Estuve nervioso. Fue la primera vez que presento en un evento de esta escala organizado por SAP. Todo salió bien.

El resto del programa

Seidor presentó el caso de Shufersal, retailer líder en Israel, con un agente de IA sobre SAP Commerce Cloud. Jordi Salesa y Javier Alonso mostraron cómo la inteligencia artificial está transformando los procesos de captación y conversión en un entorno de retail real, con volumen real. Interesante, especialmente por el ángulo de agentes autónomos en producción.

El cierre del track corrió a cargo de Massimiliano Polli, Sales Team Lead de SAP CX, que contextualizó los mensajes del día. Y, como colofón, Arkano hizo lo que sabe hacer: improvisar sobre cualquier tema. En este caso, sobre Customer Experience. No te lo esperas en un evento SAP, y funciona precisamente por eso.

Lo que me llevo

Hay una idea que recorre todo lo que se presentó: la IA en CX vale lo que valen los datos que la alimentan, y los datos valen lo que vale la adopción de la herramienta que los genera. Las mejores demos del día estaban construidas sobre bases sólidas. Eso conecta directamente con lo que contamos en el caso Albia.

Fue un día muy largo y muy cansado. También muy satisfactorio. Más visibilidad, más networking, más visión sobre hacia dónde va el mercado de soluciones CX. Eventos como este sirven para calibrar dónde estás en ese mapa. Y de vez en cuando, para salir tú al escenario.

Certificaciones SAP: el salto al modelo práctico

Sé que llego tarde a este tema, pero como veo que sigue habiendo dudas, yo incluido, he decidido investigar, sintetizar y publicar un artículo al respecto. En los últimos meses SAP ha anunciado un cambio bastante importante en su modelo de certificación. No es un simple rediseño de exámenes: es un cambio de enfoque claro y deliberado, pasar de evaluar conocimiento teórico a evaluar capacidad real. Y esto, sinceramente, era cuestión de tiempo.

¿Qué está cambiando?

Hasta ahora, la mayoría de certificaciones SAP se basaban en exámenes tipo test. Preguntas cerradas, varias opciones, una respuesta correcta. Un formato que todos conocemos y que, seamos honestos, se podía superar con suficiente memoria y más si tenías ya acceso a la lista de preguntas y respuestas. No siempre hacía falta haber tocado un sistema en la vida.
El nuevo modelo cambia esto de raíz, SAP está migrando sus certificaciones hacia exámenes prácticos donde el candidato tiene que enfrentarse a escenarios reales y resolverlos.

Existen dos formatos principales:

  • System-based: trabajas directamente en una simulación de sistema SAP con tiempo limitado. Configuras, construyes, depuras. Como en un proyecto.
  • Scenario-based: te enfrentas a un role-play con un avatar de IA. Tienes que posicionar una solución, asesorar sobre arquitectura, tomar decisiones. También con tiempo limitado.

Y un detalle que lo cambia todo: los exámenes son de libro abierto. Puedes consultar SAP Help Portal, SAP Learning Site, SAP Community, a tu compañero Paco e incluso SAP Joule. Es decir, exactamente lo que usarías en tu día a día en un proyecto real, no se trata de elegir una respuesta, se trata de construirla.

Antes vs Ahora: cómo cambia la certificación SAP

Fechas clave

Como habréis visto el cambio no es inmediato, sino progresivo. SAP arrancó el despliegue en noviembre de 2025 con un primer grupo de certificaciones. A mediados de enero de 2026 la mayoría del catálogo ya debería estar adaptado, y el objetivo es que a finales de marzo de 2026 todo esté completamente migrado.
Esto deja una situación bastante peculiar ahora mismo: estamos en plena transición.

¿Qué pasa ahora mismo?

A día de hoy conviven ambos modelos, hay certificaciones que siguen siendo tipo test, otras que ya son prácticas y algunas que están justo en proceso de cambio. Por eso hay tanta confusión, y por eso escribo este artículo: depende mucho del examen concreto en el que estés pensando.
Si te estás certificando ahora, pueden pasar tres cosas: que te toque el formato clásico, que esté en el proceso de transición y no puedas ni siquiera acceder a la certificación hasta que lo cambien o que ya te enfrentes al nuevo modelo práctico. Ambos son válidos (menos el que no está disponible claro) y SAP no invalida certificaciones anteriores. Quien ya tiene su certificación puede seguir renovándola con el proceso habitual hasta nuevo aviso.

¿Qué implica este cambio?

Para los consultores, el listón sube, sacarse certificaciones rápidas (sin haber tocado el sistema anteriormente) va a ser más complicado, pero también tendrán más valor. Y esto, para quien lleva años trabajando en proyectos reales, es una buena noticia: tu experiencia pesa más que nunca.
Para los partners, es una mejora clara, tener gente certificada será un indicador más fiable de capacidad real, no solo de horas de estudio.
Para los clientes, más confianza, menos perfiles con certificaciones «de papel» y más perfiles que realmente saben desenvolverse cuando el proyecto lo exige.
Y una mención inevitable: durante años, la industria de la venta de exámenes de SAP, esos repositorios de preguntas filtradas de exámenes anteriores, fue un secreto a voces. El nuevo formato los convierte directamente en irrelevantes y elimina el mercado negro de preguntas de exámenes y las fricciones cuando realizabas el examen.

Mi opinión

Creo que este cambio era necesario, durante años, la certificación SAP ha sido útil, pero también limitada. Había una brecha real entre tener el certificado y saber trabajar. Este nuevo enfoque la reduce de forma significativa.
Dicho esto, todo esto tiene que ver cómo funciona. Cómo se evaluarán ciertos escenarios ambiguos, o con varias posibles soluciones, cómo se gestionarán los entornos ante fallos técnicos, o si el tiempo disponible será suficiente para perfiles que razonan bien pero van más lentos o cómo realmente se van a evaluar. Son cosas que tendremos que ver en la práctica.
Lo que parece claro es la dirección: la certificación deja de ser una foto de lo que sabes y pasa a ser una demostración de lo que puedes hacer.

Recomendación

Si estás pensando en certificarte, lo primero es revisar el formato del examen concreto en la página oficial de SAP. No todos están ya migrados, y la diferencia de preparación es significativa.
Y lo segundo, más importante: cambiar el enfoque de estudio, memorizar cada vez sirve menos. Practicar en sistemas reales, entender la documentación y saber moverte por ella con criterio importa cada vez más. Las SAP Learning Journeys, que ya incluían ejercicios prácticos, son ahora más relevantes que nunca como punto de partida.

Conclusión

Este cambio no va solo de certificaciones, va de alinear la validación del conocimiento con la realidad del trabajo. En un sector donde cada vez más proyectos integran IA, cloud y procesos híbridos, tener un modelo de certificación que siga midiendo la memoria no tenía mucho sentido.
Y al final, todo se resume en algo bastante simple, demostrar que sabes hacer, no solo que sabes responder.

La IA en SAP: por qué Christian Klein habla de una transición “dolorosa” (y qué significa realmente)

Hace unos días, Christian Klein lanzó un mensaje poco habitual para un CEO de una compañía que cotiza en bolsa: la transición de SAP hacia la inteligencia artificial será tan dolorosa como lo fue el paso al cloud. No es una frase de relaciones públicas. Es un aviso, y probablemente uno de los más honestos que ha dado SAP en mucho tiempo.

No es la primera vez que SAP pasa por esto

SAP ya vivió una transformación estructural de este calibre. El paso de on-premise a cloud no fue solo un cambio tecnológico: supuso un modelo de ingresos distinto, una transición larga y compleja para los clientes, y una reconfiguración del ecosistema de partners que tardó años en estabilizarse. Durante ese período hubo dudas, resistencia y presión en los resultados. Hoy, con perspectiva, parece claro que era el camino correcto. Pero no fue fácil, y Klein lo sabe mejor que nadie porque lo vivió desde dentro.

Ahora SAP está diciendo explícitamente que lo que viene será comparable. Y el mercado ya lo está procesando a su manera: la acción ha caído aproximadamente un 31% desde inicio de 2026, con bajadas puntuales de casi un 7% en una sola sesión tras las declaraciones de Klein al Financial Times. No es que los resultados sean malos, que no lo son. En 2025, los ingresos crecieron un 7,7% hasta 36.800 millones de euros y el cloud revenue subió un 23%. Lo que el mercado está penalizando es la incertidumbre sobre el modelo de negocio que viene.

La diferencia con el cloud: esta vez cambia qué es el software

El cloud cambiaba dónde corría el software. La inteligencia artificial cambia qué es el software. No estamos hablando de nuevas funcionalidades o mejoras incrementales, sino de algo más profundo: menor dependencia de interfaces, automatización de decisiones, sistemas capaces de ejecutar procesos sin intervención directa del usuario. La IA no mejora el software. Lo cuestiona.

Y eso arrastra consigo un cambio en el modelo de negocio que es igual de estructural. SAP está abandonando el modelo de licencias y suscripciones por usuario para pasar a cobrar por consumo de capacidades de inteligencia artificial, lo que internamente empieza a articularse en torno a los AI Units. Ya no se paga por acceder al sistema, sino por lo que el sistema hace. Ese cambio tiene implicaciones serias: ingresos menos predecibles, mayor presión en márgenes a corto plazo, y la necesidad de demostrar valor en cada interacción, no solo al firmar el contrato.

El cambio de perfiles: dentro y fuera de SAP

Cuando Klein habla de transición dolorosa, no habla solo de inversión o de márgenes. Habla de personas. Dentro de SAP, la reorganización ya está en marcha: ha traspasado la responsabilidad de ventas a Thomas Saueressig para dedicarse él directamente al desarrollo de IA, y ha creado equipos de forward-deployed engineering, consultores y desarrolladores con conocimiento sectorial que trabajarán directamente en casa del cliente para construir soluciones sobre la plataforma SAP. Eso es casi un modelo de consultoría embebida, y cambia la naturaleza de lo que SAP es como compañía.

Para los partners y consultores externos el mensaje es el mismo: el perfil que construía configuraciones está dejando paso al perfil que construye agentes. No es una evolución gradual. Es un cambio de disciplina. Los desarrolladores que hoy escriben código tendrán que aprender a diseñar orquestaciones de agentes, a trabajar con datos en contexto, a pensar en términos de automatización de decisiones en lugar de automatización de tareas. Eso no se aprende en un curso de fin de semana.

La pregunta que SAP no ha respondido

Aquí es donde tengo que ser directo, porque creo que hay una pieza que falta en todo este discurso.

SAP está pidiendo a sus clientes que confíen en un cambio de modelo sin haberles dado todavía las herramientas para entender qué va a costarles ese cambio. El modelo de consumo por AI Units es conceptualmente coherente. Si los agentes hacen trabajo que antes hacían personas, tiene sentido cobrar por lo que hacen, no por cuántos usuarios lo activan. La lógica es impecable.

Pero cuando un cliente me pregunta cuánto va a gastar, no tengo una respuesta clara. Y no la tengo porque SAP tampoco la tiene todavía, al menos no de forma pública y calculable. ¿Cuántos AI Units consume un proceso de cualificación de leads? ¿Y uno de resolución de tickets? ¿Cómo escala el coste cuando el volumen de automatización crece? ¿Qué palancas tiene el cliente para controlar el gasto?

Sin esas respuestas, la conversación de ROI es prácticamente imposible. Y sin ROI, los proyectos de IA en entornos enterprise no se aprueban. No porque los clientes no quieran la tecnología, sino porque los comités de inversión piden números, no visiones. El discurso de «la IA transformará tu negocio» no pasa un comité de dirección sin un modelo financiero detrás.

SAP tiene un trabajo pendiente aquí. No es un problema técnico, es un problema de go-to-market. Necesitan dar a partners y clientes un marco de estimación de costes y un modelo de cálculo de retorno que sea creíble y manejable. Mientras eso no exista, la transición que describe Klein será más lenta de lo que SAP necesita.

Lo que sí está claro

Dicho esto, la dirección es la correcta. La integración de IA de forma transversal en la Business Suite, con Joule como punto de entrada y SAP Business Data Cloud como capa de datos que da contexto real a los agentes, es una apuesta que tiene sentido estructural. La IA genérica no aporta valor en entornos enterprise. La IA que opera sobre datos reales de negocio, conectada a los procesos donde se toman las decisiones, sí puede hacerlo.

Como ya ocurrió con el cloud, habrá fricción, resistencia y un período de incertidumbre que el mercado está empezando a descontar. Pero la transformación va a ocurrir. La pregunta no es si el modelo cambia, sino quién llega preparado cuando cambie.

Y prepararse, en este caso, empieza por hacer las preguntas incómodas. Como cuánto va a costar.

Y, sobre todo, quién va a saber explicarlo.