SAP Mandante (Cliente)

Vamos a explicar algo básico, pero no por ello menos importante. Además es algo que damos por hecho y, normalmente no tenemos en cuenta porque no solemos tener que manejar más de uno. El mandante (o cliente) en SAP.

¿Qué es el Mandante?

En SAP, un mandante o cliente se refiere a una instancia separada en un mismo sistema SAP que puede ser utilizado por diferentes empresas de un grupo de empresas o bien distintas unidades organizativas de la misma empresa. Usando un símil con el armario de la imagen superior. Es como tener un armario con varios cajones, uno para cada área de negocio que quiera separar.

El mandante es ese código de 3 cifras que cuando entras en SAP viene por defecto, normalmente 100 pero pudiendo venir otro. Además en las tablas pones el campo MANDT. Siendo 3 cifras podríamos tener hasta 1000 mandantes, a mí con uno me vale.

Nunca encuentro el mandante 404

¿Para que sirve tener más de un mandante?

Cada mandante tiene su propio conjunto de datos, configuraciones (customizing) y usuarios que lo hacen único. Esto permite a diferentes organizaciones o divisiones operar en un mismo sistema SAP mientras mantienen su información y accesos separados.

Imagínate que eres el CIO de un grupo de empresas y quieres implementar un ERP para gestión del grupo. Pero no quieres que los datos de una de las empresas interfieran con los de la otra. Para ello creas dos mandantes uno con la configuración y datos de la empresa A y otro con la configuración y los datos de la empresa B. ¿Bonito no? Te ahorras hierro, mantenimiento de sistemas, etc. Volviendo al símil del armario, solo gastas en comprar uno, solo mantienes en buen estado ese, solo te ocupa el lugar de uno, etc… Pero también tiene sus inconvenientes ya que hay elementos comunes a todos los cajones, y eso puede producir problemas.


Customizing independiente de mandante

Pues aquí empieza el primero. En general, el customizing o configuración de SAP es dependiente de mandante. Es decir, por ejemplo tienes unos tipos de documentos para la empresa A y otros para la B. O tienes unos datos transaccionales propios para cada mandante, pedidos, facturas, materiales, clientes, etc… (No digo que puedas tener una contabilidad B, ¿no?)

Pero hay algunas configuraciones que son independientes de mandante (Cross-Client) que SAP te avisa que vas a configurar algo independiente de mandante, que tengas cuidado porque afectará a todos los mandantes por igual.


Workbench

Lo mismo pasa con el workbench, es decir todos los objetos del repositorio como son reports, clases, módulos de función, elementos de datos, etc… Este es el mayor riesgo porque se comparte el código y eso hay que tenerlo en cuenta a la hora de hacer una u otra cosa. En símil del armario es como si haces cambios en los rodamientos donde abre y cierra cada armario, o si pintas el armario de un color porque uno te lo ha pedido así.


SELECT a tablas dependientes de mandante

Si bien hemos dicho que el workbench se comparte, cuando hacemos una SELECT a una tabla dependiente de mandante, no necesitamos indicar explícitamente el Mandante en el que estamos, por defecto lo tendrá en cuenta, lo mismo al crear registros.


Mandantes especiales (000, 001, 066)

En los sistemas SAP, además de los mandantes que se hayan creado para la gestión de la empresa o área de negocio, existen una serie de mandantes «especiales» que tienen, cada uno de ellos, un propósito particular.

  • Mandante 000: Es un mandante de referencia proporcionado por SAP. Contiene la configuración estándar de SAP, pero no incluye datos maestros o transaccionales. Se utiliza comúnmente como base para crear nuevos mandantes mediante la función de copia de mandante. Además para ciertas tareas del antiguo (en paz descanse) Middleware de SAP CRM, era necesario entrar a configurar.
  • Mandante 001: Se trata de un mandante ejemplo, una base para crear nuevos mandantes limpios.
  • Mandante 066 (Early Watch): Se utiliza principalmente para propósitos de soporte remoto por parte de SAP. Permite a SAP acceder al sistema para diagnósticos y optimización del rendimiento.

Copia de Mandante

Este proceso permite duplicar la configuración de un mandante existente en otro nuevo. Es especialmente útil cuando se necesita establecer un mandante para desarrollo, pruebas o formación, basado en la configuración actual de un mandante productivo. La copia de mandante incluye tanto la configuración (customizing) como los datos maestros, permitiendo un entorno de trabajo completo y coherente, pero cuidado, que el workbench no se pasa en una copia de Mandante, con lo que si tienes los sistemas de desarrollo y test hechos un desastre, solo pasas datos y configuración (NOTA: No tengas los entornos hechos un desastre).

Para mí este proceso es fundamental realizarlo periódicamente desde producción a test, con un proceso de blanqueo de datos si se requiere en medio, para poder establecer un escenario de resolución de incidencias óptimo.


Copia Homogénea

A diferencia de la Copia de Mandante, y aunque nos salgamos un poco del tema, la copia homogénea es una copia tal cual de un sistema a otro. Es muy útil y usado para escenarios de upgrades, cuando necesitamos crear un Sandbox (sí, sí, arenero, los ingleses no se andan con chorradas) para probar los upgrades sin afectar la cadena de transportes.

Quedamos a las 5 en el arenero a jugar

En casos extremos se puede usar para hacer borrón y cuenta nueva desde Producción a Desarrollo, pero como ya os he dicho antes, esto sería porque tenéis un sistema de desarrollo descabalado y sin control, con muchas modificaciones descontroladas. El problema de la copia homogénea es que todo se copia, y claro, tendremos un periodo de reconfigurar muchas cosas y de quitar ciertas que no se necesitan en entorno no productivo. Por ejemplo, salida de emails.

¿Cómo ver los mandantes que hay?

Para ver los mandantes que hay en el sistema podemos acceder a la transacción SCC4. Además esta transacción nos permite administrar cada uno de los mandantes indicando su tipología y su gestión de cambios y transporte.


En conclusión

Si bien es algo que siempre pasamos por alto, porque lo habitual es que tengamos un mandante  de trabajo por entorno. Podemos encontrarnos, o incluso proponer, un escenario distinto, donde haya varios mandantes en la misma instancia de SAP, y tenemos que ser conscientes de lo que implica y las capacidades que da.

Ser Formador

Hace poco me ha tocado formar a un grupo de nuevos consultores. Bueno, más que una formación ha sido una introducción y primeros pasos. Pero eso me ha dado que pensar lo que siempre he pensado cuando me toca dar formación.

Si no entendéis SAP a la primera. ¡Golpe de Remo! Si no entendéis esta imagen.
¡Oh! Eso sí que es golpe de Remo.

Yo he impartido varios cursos SAP oficiales a consultores y clientes, otros tantos fuera del circuito ‘oficial’ y mucha formación informal. Sobre esto de formar a gente hay varios puntos de vista pero, en mi opinión, veo varias consecuencias y consideraciones a tener en cuenta cuando damos formación a otra gente.


Yo aprendo más que los alumnos

El que no ha dado una formación ‘seria’ a gente no sabe lo que significa, estás tu solo ante el peligro, teniendo en frente a consultores como tú interesados en adquirir conocimiento, con un temario de cientos de páginas (las de SAP en ingles), con un sistema que a veces va lento o requiere de una infraestructura de conectarte a un escritorio remoto y hacer el pino puente.

Y de ahí tienes solo un camino, hacia delante, no vale esconderse. Tienes que apoyarte en lo que sabes, estudiar lo que conoces pero no eres experto y sortear lo que te suene a chino mandarín. El tiempo del curso es un tiempo de estrés continuo, 24h tenso y alerta, intentas cerrar todas las fallas de conocimiento que tienes, porque no hay nadie que lo sepa todo. Los consultores te van a preguntar «no se qué» de su proyecto que les pasa raro, para que tu les puedas guiar. Y claro, llegas a casa a estudiar e investigar eso que te han preguntado y además a preparar las posibles lagunas que tengas de la sesión del día siguiente.

Tal es el tsunami de responsabilidad y de demostrar que eres un referente que terminas el curso sabiendo mucho más que antes del tema en cuestión, y encajando piezas en tu cabeza que antes no encajaban.


Ellos me recordarán, yo a ellos, no

Ser formador, como herramienta de networking, es como plantar una semilla en cada uno de los alumnos. Ellos, posiblemente, se acordarán de aquel tipo que les dio un curso y se portó bien con ellos siendo cercano y estando disponible a dudas. ¿Quién sabe si tus caminos se terminarán cruzando un día? Quizás uno de ellos termina siendo socio de esa consultora que te quiere contratar, o CIO en el cliente de un proyecto.

Tú, olvídate, no vas a recordarlos, salvo que hayas seguido manteniendo algún tipo de contacto con ellos (que también sucede). Pero la semilla ya está plantada, serás un referente para ellos siempre, aunque te adelanten (que muchos lo harán) en el conocimiento.


Desbloquea competencias

Dar un curso no va solo de ser experto en la materia, no. Ser formador aplica a más áreas de tu perfil personal y profesional. Te lleva fuera de la zona de confort en varias de tus competencias, desbloqueando algunas de ellas y mejorando otras. Por poner un ejemplo ayuda con las compentencias:

  • Hablar en público
  • Hacer presentaciones guiando a la audiencia a lo que te interesa
  • Ser asertivo
  • Saber adaptarse a la situación, dudas, preguntas
  • Relaciones públicas, saber ‘llevarte’ a la gente, ‘engancharla’. Tanto durante el curso como en las pausas del café, o inicio/fin
  • Ser responsable, estar 5 días por ejemplo estudiando y dando el curso porque algo no te cuadra y te debes a la responsabilidad de explicarlo bien.

Seguro que hay más competencias que te desbloquea, pero a rasgos generales estas son las que yo identifico en mi experiencia.


Formar a gente no te quitará el trabajo

Hay expertos celosos de ceder su conocimiento a otros. Como si al ayudar a que otros adquieran conocimiento hiciese que a ellos les faltase el trabajo de experto. Eso, bajo mi punto de vista, es incorrecto. Cierto es que cuando trabajas en un nicho donde la demanda es superior a la oferta, si aumentas los perfiles formados, aumentas la oferta, y la balanza se equilibra.

Pero hay cosas que no se pueden ‘traspasar’ y que son las más valiosas. Aspectos como la actitud ante el trabajo, la responsabilidad, la capacidad de aprender y valerte por tí mismo, la seguridad, la empatía, la velocidad de razonamiento, la adaptabilidad, la capacidad de hablar en público, etc. Son aspectos personales que no todo el mundo tiene y que no se pueden ‘enseñar’ en un curso sobre SAP (por ejemplo). Para ello hay que formarse en esas competencias concretas, pero para formarse la persona debe conocer que tiene carencias, y eso no es fácil.

Además, al formar a gente te conviertes en un referente en el campo, tanto para esas personas, como a nivel Curriculum.

En conclusión

En definitiva, formar a gente no es algo fácil pero tampoco es imposible, lo vas a pasar mal pero vas a aprender mucho y vas a mejorar tus capacidades y tu valor. Un ejemplo de esto es este mismo blog. Estoy cediendo mi conocimiento, dándolo accesible para todo el mundo, gratis. Pero esto trae aspectos positivos que para mi son valiosos, aprendo mucho, incluso algunos artículos los propongo sobre temas que, a priori, tengo lagunas y me obligo a estudiarlos. Además es un escaparate de imagen personal/profesional y, por último, que me gusta escribir, no sé si se nota.

Si alguien necesita un formador de SAP CRM o ABAP que busque en LinkedIn a uno bueno que me contacte y vemos qué podemos hacer. Pero ten en cuenta que:

  • Necesitaré un sistema SAP al que acceder. Que a veces me piden cursos sin sistema.
  • Necesitaré un manual para dar el curso. Si no hay manual de formación, necesitaré un tiempo para crearlo, incluso más tiempo que el curso en sí. Tiempo que se cobra claro.
  • Yo no lo sé todo
  • El curso no puede ser ‘Necesitamos un curso para abordar este proyecto’. Para eso se me contrata de consultor y realizo el análisis del proyecto y aporto soluciones.

Me he equivocado

¡Vaya! Lo siento mucho. Me he equivocado. No quería, pero por mi culpa esto no funciona bien. Pero, no te preocupes, vamos a arreglarlo, lo importante es saber lo que ha pasado y el porqué.

No sabéis la de puertas que te abre ser sincero y decir que la has liado parda, asumir que te has equivocado, que has cometido un error y que por tu culpa hay alguna consecuencia. Todo el mundo se equivoca, pero no todo el mundo sabe reconocerlo. El problema no es que la gente se equivoque, el problema es que la gente oculte que se equivoca.

A mi, personalmente, ser sincero, demostrar tus errores y trabajar por corregirlos me ha supuesto más beneficios que problemas. La gente, y más la gente que está ocupada, valora mucho la sinceridad y las ganas de hacer las cosas bien. Al final, esconder un problema solo puede hacer que agravarlo, generando más inconvenientes y demorando en tiempo, esfuerzo y dinero su solución.

Ten hijos, será divertido

Yo las he hecho de muchos colores algunas más jugosas que otras, pero desde el principio he comprobado que asumiendo tus errores, poniendo la flecha sobre ti y aportando soluciones todas las aguas se calman.


Tenso, pero no Nervioso

Hay otra frase o concepto que también me gusta mucho repetir y aplicar en un arranque o en una metedura de pata en la que estoy trabajando para solucionar es «Estoy tenso, pero no nervioso». Porque creo que ponerse nervioso, perder la calma, no ayuda a arreglar algo que no funciona. Tampoco tomártelo como si no fuera importante. Debes estar tenso, estar centrado en lo que está ocurriendo y en las soluciones a aplicar y, una vez pasada la marejada, aflojar la tensión hacia el humor, a ser posible.

Así… No…

Somos un equipo

Esto es otra cosa importante que debe salir de uno mismo. uando hay un error de un compañero de equipo, es un error de todo el equipo y vamos a solucionarlo, no a señalar al que lo ha generado. Hacer escarnio público de alguien solo ayuda a nuestro ego, no a solucionar el problema.

Última reunión de equipo de Accenture Botswana

Actuar como un equipo te hacer conseguir las cosas sin esfuerzo, porque además de trabajar te lo pasas bien. Los problemas se diluyen y los éxitos se engrandecen.

El Test de Turing

A colación de la siguiente noticia de Microsiervos GPT-4 y el Test de Turing: la IA supera el 41% de las pruebas, mientras que los humanos nos mantenemos en un 63%, gracias me parece interesante explicar y matizar qué es el test de Turing, su importancia relativa y mi opinión al respecto.

¿Qué es el Test de Turing?

El Test de Turing es un experimento, propuesto por Alan Turing (uno de los padres de la informática), en el cual un humano interactúa con un agente no revelado, que podría ser otro humano o una máquina. Ambos están separados de tal forma que no pueden verse ni escucharse, comunicándose únicamente a través de texto. Si después de la interacción el humano (5 minutos) no puede distinguir si estaba conversando con una máquina o con otro humano, se dice que la máquina ha pasado el Test de Turing.

La revolución de las máquinas

Importancia del Test de Turing

Este test ha sido de suma importancia para medir el avance y las capacidades de los sistemas de IA. Aunque es cierto que el test tiene limitaciones y ha sido objeto de críticas, sigue siendo una referencia en la discusión sobre la «inteligencia» de las máquinas.

Es como el índice Big Mac, una forma relativamente sencilla y general para intentar medir y comparar avances o características comunes. En el caso del Test de Turing sirve como punto de inflexión para medir la capacidad de imitar a un humano y mantener una conversación humana coherente que no sea distinguible de la de un humano real.

Limitaciones y Críticas

Muchos expertos argumentan que pasar el Test de Turing no significa necesariamente que una máquina tenga conciencia o emoción. Además, algunas IA que son altamente especializadas en tareas específicas podrían fallar el test pero seguir siendo consideradas «inteligentes» en su dominio particular. Es decir, es una medida muy parcial y sesgada para medir la «inteligencia» de una máquina.

¿Y tú? ¿Cómo sabes que no eres una máquina?

El Test de Turing y GPT-4

En el caso del artículo, que realmente hace referencia al estudio Does GPT-4 Pass the Turing Test? de los investigadores Cameron Jones y Benjamin Bergen, se determina que no ha pasado el Test de Turing ya que sólo consigue «engañar» al 41% de las personas.

El problema es que GPT está especialmente diseñado para ser un asistente y confesar continuamente que es una inteligencia artificial. Habla en primera persona refiriéndose a «ser entrenado en x fechas máximo», no esconde su condición y es, a veces en exceso, muy servicial.

Conclusión

Estoy seguro que si se entrenarse a un modelo de lenguaje LLM en la tarea de hacerse pasar por un humano conversando, se pasaría este test sin problema. Al igual que se han hecho máquinas que han ganado al ajedrez a Kasparov o a jugar al Go o que son capaces de realizar conducción autónoma. El objetivo no es crear una IA que lo haga todo, sino que lo que haga lo haga lo mejor posible. Y, admitamoslo, hay humanos que les cuesta hacerse pasar por humanos. ¿Cómo no lo van a hacer unas maquinas?

Por último, una pregunta. ¿Sabes cuántas de las interacciones en Chat o Email que has realizado con empresas en los últimos meses, son realmente personas? La respuesta no la sabemos, pero da igual mientras que el propósito se cumpla.

¡Ay pillín!
¡Que has estado chateando con la tostadora!

El Síndrome de BurnOut

¡Lzkchsz rdz!
Mn otdcn lár, ldmtcn hmehdqmn, drsnx gzqsn. Bqdn ptd ld gd dpthunbzcn x drsn ld rtodqz.
Drsnx ptdlzcn.

¿Qué dices?

Pues que estoy quemado.

Imagen creada con Microsoft Copilot
(que usa internamente las herramientas OpenAI)

Síndrome de BurnOut

El burnout o síndrome de quemarse por el trabajo se caracteriza por un estado de agotamiento físico, mental y emocional prolongado, resultante de un estrés laboral crónico. Este fenómeno no solo afecta el bienestar del individuo, sino que también repercute negativamente en la productividad y en el ambiente laboral. Además también afecta a las relaciones familiares y sociales. Vamos que hacemos pleno de efectos negativos sobre la persona que lo padece.

This man is on fire!

Causas más comunes

¿Hace falta explicarlas? Bueno en su mayoría es sentido común.

  • Todo es Urgente: Los proyectos con plazos ajustados y la cultura del «todo es urgente» pueden llevar a un estrés mental continuo y a sentir que siempre se están apagando fuegos o poniendo parches, sin construir con bases sólidas y teniendo la sensación de vacío.
  • Mala gestión de proyecto: Si estás en un proyecto donde no están claras las tareas, los plazos, la planificación, la asignación de esfuerzos la incertidumbre genera caos y el caos es un estresante que afecta a todo el mundo.
  • One Man Band: Entre que no sabes medir tus fuerzas y te metes en responsabilidades tú sólo, o que se dimensiona mal el equipo, terminas tocando 3 instrumentos. Al final la orquesta suena mal.
  • Falta de Equilibrio entre Trabajo y Vida Personal: El trabajo remoto, a pesar de sus ventajas, puede difuminar los límites entre la vida personal y profesional.
  • Cultura de Siempre Estar Disponible: La expectativa de estar siempre disponible, incluso fuera del horario laboral, aumenta el estrés.
  • Falta de Apoyo y Reconocimiento: La ausencia de un ambiente de apoyo y la falta de reconocimiento pueden disminuir la moral y aumentar el riesgo de burnout.

¿Y cómo sé que tengo estoy quemado?

Pues porque huele a humo ¿no?.

Esto es como decirle a alguien que le vas a dar un puño en la cara, y que te pregunte ¿Cómo sabré cuando me has dado el puño?. Lo sabrás, dolerá y te dejará tirado en el suelo.

Esa es la definición rápida, ahora bien, algo más detallado sería cuando sufres:

  • Agotamiento físico y emocional: Fatiga constante, falta de energía, sensación de vacío. Un dolor constante y profundo de cabeza, mareos, falta de sueño…
  • Desconexión: Sentirse desconectado de los proyectos y de los compañeros de trabajo.
  • Disminución del rendimiento profesional: Aumento de errores, dificultad para concentrarse y toma de decisiones.
  • Cinismo hacia el trabajo: Sentimientos negativos y cínicos hacia los clientes o el trabajo en sí. No te hace falta una cerilla para encenderte.
Estoy agotado, en esta mierda de trabajo que no me compensa, en el que no rindo nada

Una fiesta, vamos.


¿Qué se puede hacer?

Pues aquí yo veo dos niveles de actuaciones distintos. Haciendo un símil de que el Síndrome del Burnout es caer en un pozo hay que saber que hacer para no caer y qué poder hacer para salir si ya has caído.

Manolo, te queda poca tierra firme. Como te de una miaja de estrés, caes.

Evitar caer en el pozo

Para evitar caer en el pozo hay varias cosas que se pueden prevenir.

  • Equilibrio entre trabajo y vida personal: Establece límites claros entre el tiempo de trabajo y el tiempo personal. Aprende a decir «no» a tareas que excedan tu capacidad o horario.
  • Gestión del tiempo y prioridades: Utiliza técnicas de gestión del tiempo, como la matriz de Eisenhower, para priorizar tareas basándote en su importancia y urgencia.
  • Descanso y desconexión: Asegúrate de tomar descansos regulares durante el día de trabajo y desconecta completamente del trabajo durante tus días libres.
  • Apoyo social: Mantén una red de apoyo sólida, tanto en el trabajo como fuera de él. Comparte tus experiencias y preocupaciones con amigos, familiares o colegas de confianza. No temas hablar, ser sincero, aunque creas que va a sentar mal.
  • Cuidado personal: Incorpora actividades que fomenten tu bienestar físico y mental, como el ejercicio, la meditación, lectura, o hobbies que disfrutes. ¿Vale escribir un blog sobre tu profesión? No.

Salir del pozo

Amigo, ya has caído y es muy difícil salir, vas a tener heridas al caer y al intentar salir. Y te van a quedar cicatrices, pero cuando estás dentro solo hay un camino, hacia arriba para salir.

Ve hacia la luz

Algunas ideas para salir pueden ser:

  • Aceptación: Acepta tu estado mental y físico. Toma perspectiva y mira lo que te está dañando. Piensa que este estado es un círculo vicioso, cuanto más trabajo tienes, peor estás, menos productivo eres y más trabajo se acumula.
  • Levanta la mano: La única forma de parar ese círculo vicioso en el trabajo es levantar la mano, decir que estas mal y pedir trabajar con tus superiores y compañeros para darle la vuelta a la situación.
  • Solicitar ayuda profesional: Considera la posibilidad de buscar el apoyo de un profesional de la salud mental, como un psicólogo o incluso tu médico de cabecera, que pueda proporcionarte estrategias adaptadas para gestionar el estrés y el agotamiento.
  • Para, respira y piensa en tu presente y tu futuro: Reflexiona sobre tus objetivos profesionales y personales. Es posible que necesites ajustar tus expectativas o cambiar de dirección para encontrar un camino más sostenible y satisfactorio.
  • Implementa cambios en tu rutina: Introduce cambios saludables en tu rutina diaria que promuevan la recuperación, como mejorar tus hábitos de sueño, dedicar tiempo a actividades recreativas y reducir las horas de trabajo excesivas.

En conclusión

Hoy en «cosas que a mi nunca me van a pasar» tenemos uno de los males del siglo XXI. Identificarlo, aceptarlo y trabajar en soluciones es el único camino. La vida te va enseñando a base de palos, cuando eres joven te crees invencible, pero la vida no trata de no tropezarse, trata de levantarse una y mil veces y de aprender. Y no, no quiero decir la palabra de moda (resiliencia) porque la entiendo como un «te aguantas, lo asimilas y continuas», pero hay más salidas y, a veces, si algo te hace daño, una opción viable es dejarlo y a otra cosa.