Si…

Si puedes mantener la calma
cuando el entorno entra en pánico
y aun así te señalan a ti como causa del problema.

Si confías en tu criterio
cuando todos dudan,
pero escuchas cuando alguien con experiencia te cuestiona.

Si sabes estimar un proyecto
sin prometer lo que no controlas,
y no respondes con humo
cuando te venden humo.

Si puedes convivir en entorno cambiante
sin perder la visión,
y tratar igual al usuario perdido
que al decisor impaciente.

Si soportas reuniones eternas
y aun así sales con una decisión clara.
Si explicas lo complejo sin parecer arrogante
y lo simple sin parecer ingenuo.

Si no te crees imprescindible
cuando el proyecto va bien,
ni te hundes cuando todo falla
y el sistema antiguo sigue funcionando.

Si puedes convertir incidencias en aprendizaje,
UATs en conversación,
y errores en diseño mejorado.

Si sabes decir «no» cuando toca,
«todavía no» cuando es honesto,
«no lo sé» cuando es verdad,
y «lo siento» cuando te has equivocado.

Si entiendes que la tecnología es el medio
y el valor el objetivo,
que SAP no es el fin
y el negocio no es el enemigo.

Si tras el cierre del proyecto
sigues teniendo curiosidad,
ganas de aprender
y respeto por quien lo mantiene.

Entonces, solo entonces,
no serás solo alguien que implementa SAP

Serás consultor

Basado libremente en el poema “Si…” de Rudyard Kipling.
Adaptado a lo que, con los años, he aprendido sobre la consultoría SAP.